Ante cerca de 150 representantes de la sociedad civil de las Américas y de las delegaciones de los países participantes en la XL Asamblea General de la Organización de Estados Americanos que se realiza en Lima, feministas de la región plantearon la necesidad de que se reconozcan, respeten y garanticen la plena vigencia de los derechos sexuales y los derechos reproductivos de las personas mediante una Convención Interamericana en estas materias.
En la voz de la delegada brasileña Karen Borges Queiroz, feminista del grupo Católicas por el Derecho a Decidir, se hizo escuchar el último domingo 6 el planteamiento que se viene impulsando en nueve países del continente desde hace casi una década por distintos sectores de los movimientos sociales, no sólo del feminismo sino del indígena, de la diversidad sexual, de las mujeres y de los derechos humanos.
Es precisamente la Campaña Regional por una Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos la que en estos años ha venido haciendo visible la realidad de vulneración, acoso, persecución y violencia que amplios sectores de la población viven en estas dimensiones de su vida, que se ven agravadas cuando se trata de afrodescendientes, indígenas y no heterosexuales.
El texto de la declaración recogió diversas situaciones que expresan esta suma de discriminaciones que causan sufrimiento y alejan del derecho a la felicidad de cientos de miles de personas. Se mencionó el aborto clandestino causante de enfermedad y muerte de mujeres, el insuficiente acceso a los métodos anticonceptivos diversos –estando prohibido incluso el de emergencia- los crímenes de odio y las distintas manifestaciones de la violencia de género.
Siendo el tema central de la asamblea Paz, seguridad y cooperación, la Campaña invocó a las delegaciones de los Estados a considerar la urgencia de la Convención porque justamente la paz no puede ser construida con la opresión de los pueblos ni de los cuerpos de ciudadanos y ciudadanas de la región, que hoy ven vulnerado su derecho a elegir y decidir en libertad.
A la voz de Karen Borges Queiroz se suman las de las peruanas Cecilia Olea, coordinadora regional colegiada de la Campaña, y Rocío Muñoz, vocera del punto focal peruano, quienes el día anterior sábado 5, en el diálogo informal con el secretario general de la OEA José Miguel Insulza, propusieron la urgencia de que la Asamblea General inicie el debate sobre la importancia de contar con este tratado internacional que permita el reconocimiento, ejercicio y exigibilidad de estos derechos específicos.

