martes 8 de junio de 2010

Feministas en la 40 Asamblea General de la OEA proponen una Convención Interamericana que reconozca los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos

Ante cerca de 150 representantes de la sociedad civil de las Américas y de las delegaciones de los países participantes en la XL Asamblea General de la Organización de Estados Americanos que se realiza en Lima, feministas de la región plantearon la necesidad de que se reconozcan, respeten y garanticen la plena vigencia de los derechos sexuales y los derechos reproductivos de las personas mediante una Convención Interamericana en estas materias.

En la voz de la delegada brasileña Karen Borges Queiroz, feminista del grupo Católicas por el Derecho a Decidir, se hizo escuchar el último domingo 6 el planteamiento que se viene impulsando en nueve países del continente desde hace casi una década por distintos sectores de los movimientos sociales, no sólo del feminismo sino del indígena, de la diversidad sexual, de las mujeres y de los derechos humanos.

Es precisamente la Campaña Regional por una Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos la que en estos años ha venido haciendo visible la realidad de vulneración, acoso, persecución y violencia que amplios sectores de la población viven en estas dimensiones de su vida, que se ven agravadas cuando se trata de afrodescendientes, indígenas y no heterosexuales.

El texto de la declaración recogió diversas situaciones que expresan esta suma de discriminaciones que causan sufrimiento y alejan del derecho a la felicidad de cientos de miles de personas. Se mencionó el aborto clandestino causante de enfermedad y muerte de mujeres, el insuficiente acceso a los métodos anticonceptivos diversos –estando prohibido incluso el de emergencia- los crímenes de odio y las distintas manifestaciones de la violencia de género.

Siendo el tema central de la asamblea Paz, seguridad y cooperación, la Campaña invocó a las delegaciones de los Estados a considerar la urgencia de la Convención porque justamente la paz no puede ser construida con la opresión de los pueblos ni de los cuerpos de ciudadanos y ciudadanas de la región, que hoy ven vulnerado su derecho a elegir y decidir en libertad.

A la voz de Karen Borges Queiroz se suman las de las peruanas Cecilia Olea, coordinadora regional colegiada de la Campaña, y Rocío Muñoz, vocera del punto focal peruano, quienes el día anterior sábado 5, en el diálogo informal con el secretario general de la OEA José Miguel Insulza, propusieron la urgencia de que la Asamblea General inicie el debate sobre la importancia de contar con este tratado internacional que permita el reconocimiento, ejercicio y exigibilidad de estos derechos específicos.

lunes 7 de junio de 2010

Exposición de la Campaña por una Convención de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos ante los Jefes de la Delegación de la OEA

Suma camaña,
Allin kausay,
yvy marae

La triada de los derechos humanos: nuestros cuerpos, nuestras vidas, nuestros territorios.

La cooperación entre nuestros pueblos solo será plena ese día en que logremos el respeto por todos los territorios, por todas las vidas, por todos los cuerpos; solo reconociendo las diversidades que nos caracterizan lograremos alcanzar esas sociedades signadas por la paz que son nuestro principal anhelo.

Esta aspiración se aleja de millones de personas que cada día sufren porque su derecho a elegir y decidir libremente es violentado: no pueden ser soberanas de sus propios cuerpos, son perseguidas por amar a alguien de su mismo sexo, son obligadas a embarazos forzados, empujadas a abortos clandestinos que causan enfermedad y muerte, con acceso restringido o prohibido a la diversidad de métodos anticonceptivos y de emergencia. Con políticas públicas de escaso presupuesto y que no respetan los saberes ancestrales de los pueblos.

¿Cómo pensar vivir en sociedades con paz en medio del sometimiento a las diferentes manifestaciones de las violencias de género, con las crudas muestras de violencia sexual y de la trata de personas, en sistemas que no solo naturalizan estas discriminaciones, sino que las promueven y exaltan?

Para la mayor parte de la población de nuestro planeta, y sobre todo de nuestros países, la inseguridad, el riesgo de violencia y muerte, no se encuentran solo en las calles sino dentro de nuestras casas, nos persiguen en la escuela y en el trabajo, y son fruto de la cultura machista.

Peor aún será si somos afro descendientes, indígenas, pobres, mujeres, si no somos heterosexuales, si presentamos algún tipo de capacidad diferente, si tenemos otra identidad de género.

El derecho a los saberes de nuestros pueblos, a una organización que busca alcanzar el buen vivir, la felicidad, debería constituir un derecho humano inalienable. Es por eso que nuevamente exigimos recuperar el goce del derecho a nuestro propio cuerpo, a disfrutarlo, a compartirlo, a dar frutos con alegría.

La paz no se construye con la opresión de nuestros cuerpos, ni de nuestros pueblos. Tampoco con discriminación étnico racial, sexual, de género, ni de tipo alguno. Porque nuestra historia reciente nos deja como enseñanza que ni las botas militares ni los garrotes civiles, ni un sistema económico que mercantiliza las relaciones humanas, conducen a la seguridad ni a la paz.

Por todos estos motivos, y lamentablemente por muchísimos más, el lema de esta Asamblea, ”Paz, seguridad y cooperación en las Américas”, solo cobraría sentido si nuestros estados se comprometieran a adoptar una Convención Interamericana que garantice el efectivo cumplimiento de los derechos sexuales y los derechos reproductivos de todas las personas de nuestra América.

Basta de muerte, es hora de derechos.

Lima, junio del 2010


Estados de las Américas tienen deuda pendiente con los derechos sexuales y los derechos reproductivos

Embarazos no deseados y forzados, abortos clandestinos e inseguros que originan enfermedad y muerte de mujeres, restricciones y hasta prohibición de acceder a métodos anticonceptivos que incluyan la oral de emergencia, especialmente a jóvenes y adolescentes, persecución y crímenes de odio a quienes tienen una orientación distinta de la heterosexual, son algunas de las vulneraciones a los derechos humanos de la población de nuestra América sin que hasta ahora los Estados se vean obligados a dar cuenta de su acción u omisión en estas dimensiones.

Es precisamente sobre ese vacío que deja sin protección a los derechos sexuales y los derechos reproductivos de las personas, que hacen parte de los derechos humanos, que una alianza de organizaciones, redes, personas e instituciones de la región viene actuando desde hace una década con avances importantes, pero con mucho trecho por recorrer todavía.

Gladys Galarreta, coordinadora del punto focal peruano de la Campaña por la una Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos con presencia en nueve países, sostuvo que la realización del 40 periodo de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) es un espacio fundamental para colocar la propuesta de la Convención que es impulsada por amplios y diversos sectores de la sociedad civil de los países de nuestra América.

“Estamos feministas, mujeres indígenas, grupos de derechos humanos, de jóvenes y de la diversidad sexual, entre otros, trabajando en nuestros países desde el año 1999 por lograr adhesiones a nuestra propuesta que se propone una norma específica sobre varias de las dimensiones de la sexualidad y de la reproducción, pues actualmente se ven vulnerados, amenazados, recortados y perseguidos.


Explicó que en el marco de los mecanismos para la participación de la sociedad civil dispuestos en la OEA, la Campaña ya ha participado en las asambleas de años anteriores realizadas en Honduras y en Colombia, donde una de sus representantes tuvo la oportunidad de colocar las razones de por qué una Convención Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, tanto en el diálogo informal con el secretario general y sociedad civil, como en el encuentro con los jefes de delegación.

“Queremos que las delegaciones oficiales comprendan que mientras no contemos con una Convención específica en derechos sexuales y derechos reproductivos los Estados no tendrán la obligación de dar cuenta sobre sus políticas y su responsabilidad en las situaciones de vulneración, así como en los avances que se den para garantizar su ejerció y disfrute”, afirmó Galarreta.

Como expresión de la sociedad civil –remarcó- exigimos que salden su deuda pendiente con estos derechos que son los de menor protección y vulneración como lo demuestra la historia de sucesivos crímenes de odio, abortos inseguros, negación del aborto terapéutico, mortalidad materna, esterilizaciones forzadas y mucho más, que se agravan en poblaciones afrodescendientes, indígenas andinas y amazónicas, y pobres.

domingo 6 de junio de 2010

Insulza: pobreza y desigualdad tienen color y género en la Región


En respuesta al panorama presentado por las voces de la sociedad civil sobre la situación de las mujeres, especialmente pobres, afrodescendientes e indígenas, el Secretario General de la OEA, Miguel Insulza, mencionó la posibilidad que desde la sociedad civil se pudiera impulsar una Convención sobre Derechos Reproductivos. Sin embargo, no recogió la necesidad de que los derechos sexuales cuenten con un instrumento de protección.

En el diálogo informal, dos organizaciones peruanas plantearon la necesidad de contar con una Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos, la que en su propuesta integral no fue tomada por el Secretario General.

En una dinámica un poco desordenada desarrollada en la Sala Nazca del Museo de la Nación de Perú, sede de las actividades de la OEA, Insulza daba la palabra en grupos de seis representantes de sociedad civil que con la mano alzada esperaban poder colocar sus preocupaciones y propuestas.

Cecilia Olea del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, y Rocío Muñoz de LUNDU, ambas de la Campaña por la una Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos tomaron la palabra y plantearon la necesidad de que la OEA cuente con este instrumento ante las sucesivas y sistemáticas violaciones de estos derechos, y en muchos casos su no reconocimiento.

En sus respuestas tomó algunos de los ejemplos mencionados como el impacto de la mortalidad materna entre las pobres, indígenas y afrodescendientes, coincidió en que son estas poblaciones las que se encuentran entre las más afectadas por la desigualdad pese a los positivos resultados macroeconómicos en la región.

“La pobreza y la desigualdad tienen color y género en nuestra región, es una realidad que no podemos negar”, afirmó, por eso “vinculamos discriminación y derechos humanos porque una forma de enfrentar la pobreza es luchando contra la discriminación”.

Reconoció sin embargo, que en algunas situaciones de discriminación la OEA se ha movido más rápido que en otras, como por ejemplo en el desplazamiento, que configura un drama.

Anunció que adoptarán una resolución específica sobre afrodescendientes.

sábado 5 de junio de 2010

Convención Interamericana de Derechos Sexuales y Reproductivos para afianzar la democracia en la Región


Las razones que fundamentan una Convención de esa naturaleza fueron sustentadas ante el Secretario General de la OEA, Miguel Insulza, en el diálogo informal que sostuvo el último sábado 5 con representantes de sociedad civil de la región, en el día previo a la realización del 40 periodo de sesiones de la Asamblea General de esta instancia interamericana de derechos humanos.

Cecilia Olea del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, y Rocío Muñoz del Centro de Estudios Afroperuanos LUNDU, argumentaron que esta Convención sería un instrumento para contribuir al fortalecimiento de la democracia en nuestros países, que pese a exhibir importantes logros macro económicos gracias al esfuerzo de sus poblaciones, también muestra índices inaceptables de mortalidad materna. “Consideramos inadmisible que las mujeres sigan muriendo por causas prevenibles y evitables”, puntualizó Olea.



Rocío Muñoz detalló las consecuencias negativas de que las jóvenes, especialmente pobres, afrodescendientes e indígenas, no accedan a una educación laica, integral y científica. “Asistimos cada día a embarazos no deseados que las empujan a abortos clandestinos que culminan con graves daños a su salud física y mental, o con la muerte”, refirió.

Ambas representantes de la sociedad civil agradecieron el espacio del diálogo informal, y solicitaron al secretario general traslade a las ministras y ministros de la Asamblea General su pedido de considerar la urgencia de que la región cuente con esta Convención.

El Centro Flora Tristán y Lundú son integrantes de la Campaña Regional por una Convención Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, que junto a organizaciones de sociedad civil de los países donde activa esta iniciativa, estuvieron presentes en el proceso de la OEA hacia la Asamblea General.

Cecilia Olea mencionó la debilidad de los Estados para asegurar la vigencia de los derechos sexuales y los derechos reproductivos, los más resistidos en la región, lo cual menoscaba la ciudadanía de su población y desmerece la democracia que dicen velar, panorama que podría empezar a modificarse de contar con un instrumento de derechos humanos específico en estas dimensiones, que obligue a los estados a su promoción y vigencia, así como a dar cuenta ante la comunidad nacional e internacional de su cumplimiento.

Representantes de las organizaciones que integran la Campaña Regional también participarán en el diálogo con los jefes de delegación que participarán en esta asamblea general de la OEA que se relazará mañana domingo 6. Igualmente en el periodo de sesiones previsto para los días lunes 7 y martes 8.

jueves 3 de junio de 2010

EN PLANTON, ORGANIZACIONES DE MUJERES EXIGEN INMEDIATA APLICACION DEL PROTOCOLO DE ABORTO TERAPEUTICO

La acción realizada el viernes 28 último frente a la sede del Ministerio de Salud congregó a decenas de activistas que le demandaron al titular Oscar Ugarte la inmediata aprobación del protocolo y no esperar los tres meses que anunció el día anterior.

"Aborto legal en el hospital, aborto legal para no morir" fue uno de los lemas coreados en forma insistente por las manifestantes entre las que se encontraban estudiantes, feministas, mujeres de organizaciones sociales de base, de grupos afrodescendientes y de la colectivad lésbica entre otras.

Rechazaron el ofrecimiento del ministro Ugarte de que el protocolo estaría aprobado en tres meses pues hizo el mismo ofrecimiento el año pasado.

"Lo que quiere es desviar nuestra atención y evitar el cuestionamiento público por ponerse de espaldas a las demandas de las mujeres, por no recoger lo que establece el artículo 119 del Código Penal desde el año 1924, y por no acatar el dictamen del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas en el sentido de adoptar medidas que eviten los embarazos forzados en casos de anencefalia", afirmó Gladys Galarreta, coordinadora nacional de la Campaña Interamericana por una Convención Interamericana e los Derechos Sexual y los Derechos Reproductivos.

Este colectivo junto con la Campaña por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe fueron las convocantes del plantón, realizado con ocasión de conmemorarse el último 28 el Día de Acción por la Salud de la Mujer.

"Queremos que el Estado garantice el derecho de las mujeres a acceder al aborto terapéutico en condiciones seguras y dignas cuando sus embarazos resultan episodios difíciles para su salud física y mental, o les implica el riesgo de perder la vida", sostuvo Galarreta.

En el Perú están penalizadas todas las formas de aborto a excepción del que se practica para salvar la vida de la gestante o evitarle graves daños permanentes en su salud. Es el llamado aborto terapéutico legal desde el año 1924, pero que sin embargo no es parte de la oferta de servicios del sistema público de salud.

"Por eso exigimos al ministro Ugarte que cumpla con aprobar el protocolo, que haga respetar el mandato de la ley y que no se someta a las presiones religiosas de personajes de ideología conservadora que tienen acceso al poder político. Le recordamos que nuestro Estado es laico tal como establece el artículo 50 de nuestra Constitución", remarcó la activista feminista.



lunes 24 de mayo de 2010

PLANTÓN FRENTE AL MINISTERIO DE SALUD -Ministro Ugarte ¿Qué fue del Protocolo?


Ante la reiterada resistencia del Ministro de Salud, Oscar Ugarte, para firmar el Protocolo para la atención del aborto terapeútico, la Campaña 28 de Setiembre y la Campaña por una Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos, convocan para este 28 de mayo, a un Plantón frente al Ministerio de Salud -MINSA.

Por el derecho a decidir de las mujeres sobre su salud reproductiva y su vida: Ministro, cumpla con su función y firme el Protocolo.